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La construcci�n del h�roe.

Por Silvia Carut

Cuando una persona toma la decisi�n de leer un libro, asume, sin saberlo, sin tener conciencia cr�tica de ello, un pacto: se compromete, frente a su futuro divertimento, a suspender, mientras �ste dure, su incredulidad natural frente al mundo. Hace desaparecer su desconfianza y se entrega, como un fervoroso creyente, a la historia que le ofrece el libro elegido. Cree, a�n en los casos m�s extremos, a�n cuando esa historia le habla de seres extra�os y fabulosos o de mundos radicalmente diferentes al suyo.

Pero, para que esta confianza que deposita el lector se mantenga, es necesario construir un universo que respete, dentro de su extra�eza, cierta coherencia, que no presente anomal�as y en el que los no menos extra�os personajes que all� aparecen, encajen y sean necesarios. Es decir que debe construir un sistema narrativo complejo, que funcione aceitadamente y en el que no se olvide nunca que, de no preservar las normas que lo configuran, se provocar�, sin ninguna duda, el derrumbe del relato.

Por eso, para hablar de El Se�or de la Noche, Miller tiene que recuperar, primero, la identidad de uno de los personajes m�s importantes dentro de la historia del c�mic norteamericano. Porque, para poder matar a Batman, primero tiene que definirlo.

Batman es, designio inescrutable que padecen los personajes de ficci�n, anacr�nico. Est� atrapado en el tiempo: no cambia, no envejece, no sufre las contingencias que padecemos los seres humanos. Desde hace 59 a�os, desde que fuera creado en 1939 por Bob Kane, se nos vienen contando historias diferentes (algunas no tanto) que acontecen al mismo joven y apuesto millonario. Se podr� decir que esto es una falacia, que es un error imperdonable imaginar que Dennys O'Neill o Alan Grant evocan el mismo universo cuando piensan en Batman. Es cierto, aunque tambi�n lo es que aunque haya divergencias est�ticas o ideol�gicas en todos los Batmans que se han dibujado, todos ellos tienen un punto en com�n: Batman es Batman porque, entre otras cosas, est� en edad de serlo.

El Se�or de la Noche es 10 a�os m�s viejo. Estos 10 a�os han producido cambios: durante todo ese tiempo Gotham City ha tenido que aprender a solucionar sus problemas sola, sin la varita m�gica del superh�roe. Y en este emprendimiento, nos dice Miller, le ha ido bastante mal.

Bruce Wayne siente, entonces, que tiene que volver. Pero nada es gratuito y esta vuelta no ser� tan sencilla como el millonario cree: Batman ha perdido su lugar de privilegio, la gente ha dejado de creer en �l. Simplemente, es un viejo que no podr� enfrentar a los nuevos villanos. En este nuevo sistema, en este nuevo orden, Batman no encaja, no es veros�mil (�c�mo podr�a serlo un superh�roe viejo?) �C�mo hacer funcionar, entonces, al personaje?

Miller resuelve este dilema poniendo en funcionamiento la "Maquinaria Batman", es decir, activando todos aquellos elementos que definen al personaje. El hombre y su circunstancia. Batman, al aparecer, arrastra necesaria e inevitablemente a sus demonios: podr� reconocerse como tal s�lo cuando se enfrente a sus viejos y queridos enemigos. Miller debe recorrer todos los lugares comunes que han configurado al personaje para poder demostrarnos que Batman ha vuelto. Harvey Dennt, el Joker, Selina Kayle, sus compa�eros generacionales, lo reconocen y dan fe de ello. Dan fe, a�n a su pesar, porque esto los obliga a volver. "No debiste volver, Bruce", le dice Selina, pensando, seguramente, en los que ha activado. "�Por qu� te lo tomas tan en serio, Bat? he sido tu deporte... Has de admitirlo. Yo te segu� el juego...? reflexiona el "recuperado" esquizoide.

S�lo a partir del reconocimiento de sus enemigos, s�lo cuando Batman haya recurrido a todos sus trucos y s�lo cuando nos haya recordado que, al fin de cuentas, es un hu�rfano que reclama venganza, s�lo en ese momento, lograremos reconstruir la identidad de Batman.

Sin embargo, cuando aparece, ese Batman sigue siendo inveros�mil: los mutantes no reaccionan ante la sola menci�n de su nombre. No lo reconocen, no le temen, no le creen. Batman deber� cambiar, deber� convertirse en el Se�or de la Noche para poder encajar en esta historia. (No es casual que en el primer enfrentamiento con los mutantes sea derrotado). S�lo cuando viole una de sus reglas primordiales y mate al Joker, dar� un paso hacia la trasformaci�n. Cuando por fin se d� cuenta que es necesario que Batman muera, el Se�or de la Noche se convertir� en leyenda, se sabr� su verdadera identidad y dejar� de ser "un vigilante al que le ha pasado la edad", para ser el "jefe" de un grupo de muchachitos que lo obedecen ciegamente.

Miller rompe en esta historia con dos reglas b�sicas en un relato de superh�roes: 1- somete a las leyes del tiempo a sus personajes y, 2- los mata (�Qui�n puede decir que Batman no muri�?). Pone, de este modo, fin al personaje y a las historias que a su alrededor se puedan armar. Miller imposibilita a sus colegas. Despu�s de "El regreso del Se�or de la Noche, �qui�n se animar�, seriamente, a contar una historia del "detective"?

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